17 mar 2010

SOBRE ORLANDO, CUBA Y LAS DOBLES MORALES

Me parece interesante este artículo; ahí va:


Muchos son lo que acusan estos días a la izquierda real, a la anticapitalista, de tener un doble rasero con Cuba y utilizan la polémica suscitada por la muerte, que no asesinato, ejecución o tortura, de Orlando Zapata. Muy al contrario, cualquier persona de izquierdas como defensora de la libertad, lamenta la muerte de Zapata, lo mismo que lamentamos cada masacre del fuego "amigo" en Irak, los bombardeos en Afganistán o cualquier lugar del mundo.
La doble moral es la de aquellos y aquellas que condena la muerte de Orlando y no condenan las otras muertes. La doble moral es la de los que conciben como lógico entubar a un huelguista de hambre en España si llegase el caso, como se plateaban con Aminatur. O quienes dan por sentado que la muerte de Zapata justifica su postura política (¿acaso le hubiesen dado la razón en esa misma lógica a De Juana Chaos?). Esas falsas moralidades dejan al descubierto que un muerto cubano vale más, en el interés y balanza mediática que 1.000 en el Congo.
La muerte de Orlando es por tanto lamentable, se perjudicó a si mismo y al pueblo cubano en general. Orlando era un preso común, un delincuente que fue incorporado a las redes de desestabilizadores financiadas por la CIA. En España todos asumimos por lógico que a los terroristas se les encarcela e incluso a los traidores (como el agente doble del CNI). En Cuba existen opositores no vinculados a los EEUU que van normalizando su actividad política. No existe ningún caso de tortura en más de 50 años y la Cruz Roja tiene acceso a sus prisiones, a diferencia de Guantánamo.
Pero siempre que se cita a Cuba se mezclan churras con merinas. No vamos a entrar aquí en el eterno debate comparativo de la realidad sistema cubanos, de su entorno e historia. Los intereses sobre Cuba y Latinoamérica en general son tales que lo que se nos trasmite desde los medios es una mera distorsión. Mucha más cuando desde un sistema de monarquía hereditaria se quieren dar lecciones.
Cuba tiene su Revolución, la de Fidel, y el Che, la de un pueblo que rompió sus cadenas y paga un alto precio por ello, es una revolución que ha sobrevivido a múltiples agresiones y lo ha hecho por su capacidad, no solo de resistencia sino de análisis y autocritica. En Cuba se han cometido errores y se cometerán, unos se han subsanando y otros se harán, pero hoy por hoy Cuba es una sociedad más libre e igualitaria que muchas de las supuestas democracias de su entorno. En Cuba desde 1959 no ha habido escuadrones de la muerte ni la policía masacra a los campesinos, al indígena o al negro.
La muerte de Orlando Zapata no es justificable. Fue su decisión y su causa, ni la ponderamos ni la asumimos y damos nuestro apoyo a un pueblo, un Partido y un Gobierno que mantiene viva la Revolución.